¿Hay humanos en Costas?

Puede parecer extraña la pregunta, pero cada vez dudamos más de que exista algo de humanidad detrás de las resoluciones y actuaciones por parte del Servicio Provincial de Costas en Castellón (Ministerio).

Llevan décadas sin empatizar. Sin escuchar los problemas de regresión y necesidades de nuestro litoral. Persiguiendo a propietarios de viviendas de primera línea de playa que ninguna responsabilidad tienen en que cada vez el mar esté más cerca de sus viviendas –y ellos no se han movido ni un metro en 100 años-. Persiguiendo a Ayuntamientos reivindicativos que, como el nuestro, hemos decidido defender por todas las vías posibles –también las judiciales- los intereses de nuestros vecinos frente a su inacción histórica. Pero la última y es, creemos, insuperable.

El Ayuntamiento de Nules remitió a principios de año, como todos los ejercicios se hace, un plan de explotación de las playas –en lo que afecta al DPMT- a Costas para el 2022. En el plan se comunicaba la intención del Ayuntamiento de instalar una pasarela de madera en playa de Marines, frente a las edificaciones y el mar. Una pasarela accesible, siguiendo los mismos parámetros de las que ellos instalaron en la zona dunar. Nos gustaría poder hacer lo mismo en todos los tramos de nuestro litoral, pero esta zona es prioritaria al no existir alternativas de ningún tipo (ni delante ni detrás de las edificaciones. No existen aceras). Como era lógico, Costas autorizó lo solicitado y así viene reflejado en la resolución que firmó el responsable provincial el 8 de abril. Una vez se recibió la resolución procedimos a empezar a fabricar las maderas necesarias y a ir instalando las mismas. En mitad de junio Costas nos ordena paralitzar las obras de accesibilidad. Por supuesto hemos alegado y justificado la actuación.

Los espacios públicos han de ser accesibles todo el año y en ello vamos a seguir dirigiendo los esfuerzos. Y por supuesto que vamos a seguir con nuestra actuación, pensando en las personas que más lo necesitan: ciudadanos en silla de ruedas, personas mayores con movilidad reducida, familias con carros de bebés o compra… ¿Por qué Costas no piensa en las personas, en la inclusión e igualdad? Principios consagrados en la Constitución Española de 1978 y en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

El ser humano se ha empeñado en buscar vida humana en Marte. Pero quizás deberíamos empezar, por tratar de dar con ella, en Costas.